MICRORRELATO -CRISIS-
-No me gusta tu aspecto. Tienes mala cara.
-¿Y que cara quieres que tenga recién levantada?
-No se pero tienes la piel sin vida. Sin luminosidad. De nada te sirven las cremas esas que te has comprado.
-Si, ya me he dado cuenta. Por mucho que las anuncie la Pe esa.
-Tienes los ojos caídos. Será la flacidez. Dicen que al llegar a los 40 uno pierde la flexibilidad y la tonicidad de la piel.
-Si, y otras cosas.
-Bueno, a cambio de la flacidez has ganado en ironía y en amargura. Te levantas como si te hubiesen apaleado. Mirate. Pareces una sombra. No te ríes. Estás de mal humor. Los surcos junto a la boca se han intensificado y tus ojos no sonríen.
-Será la edad.
-Ya. Pero tampoco haces para sonreir... no contestes. Ya se lo que vas a decir. Que no tienes motivos. El caso es que pareciese que hubieses pasado una noche toledana.
-¿Porqué le llamarán noche toledana?
-No se. Deja de meter tripa. Te va a dar igual. Esa solo desaparecerá si te mentalizas y empiezas a hacer abdominales. Los músculos no se recuperan solos ni vuelven a su sitio por el simple hecho de que les mires insistentemente.
-Me da igual. No tengo fuerzas ni para mover el culo. Como para ponerme a hacer abdominales. Mira, por mi como si ese tripón me llega hasta las rodillas.
-No, no te da igual pero tampoco vas a hacer nada para evitar que siga ahí. Ni vas a intentar sonreir, ni vas a comprarte una nueva barra de labios, ni vas a depilarte las piernas. No vas a hacer nada, como siempre.
-Es que no tengo ganas. No me gusta lo que veo. No me gusta mi aspecto. No me gusta...estoy cansada y me aburro.
-Ya. El pez que se muerde la cola. Anda cepillate los dientes y peinate de una vez. Y deja de mirarte el culo.
-Está caído y tengo algo de celulitis... está caído. Antes lo tenía como una roca. Pequeño pero como una roca.
-El culo no es lo más importante. Pero, ¿te has mirado la cara? Tienes un color ceniza en la piel, en los labios, en los ojos. Tienes un aspecto gris, ceniciento, triste.
-Lo tengo asumido. Esto es lo que hay. Soy cenicienta, soy gris, soy triste. Mi vida es cenicienta, es gris, es triste. Me aburro.
-No te soporto. No soporto tu inmovilismo. No soporto tu discurso pesimista.
-Pues entonces deja de mirarme de una vez y lárgate. Ya se que tengo cara de amargada, de cansada, de aburrida.... ¡joder¡, a ver si aprendo a peinarme sin mirarme en el espejo.











sansar dijo
jeje, que jodidos son los que viven al otro lado del espejo. Claro, como sólo existen el rato que los miramos... Porque sólo existen entonces, no? no???
besos, guapisima
17 Febrero 2009 | 05:16 PM