LA REALIDAD SIEMPRE SUPERA A LA FICCION
Este pequeño extracto pertenece a "El Corazón Helado" de Almudena Grandes, libro que acabo de terminar. Novela ficticia pero que utiliza hechos reales, historias verídicas de personas que existieron, que sufrieron y que murieron sin poder volver a España. Personas que fueron sacrificadas y asesinadas en nombre del nuevo régimen, el Franquismo.
Y en la realidad, el general Alonso Vega, director general de la Guardia Civil, se apropió después de la guerra de un chalet en la colonia de El Viso, en Madrid, que era propiedad de Francisco López Ganivet, sobrino de Ángel, que logró exiliarse en Londres, y de su mujer, Matilde Landa, dirigente del Socorro Rojo Internacional en el Madrid sitiado, que se suicidó en la cárcel de Mallorca en 1941, incapaz de resistir la presión que ejercían sobre ella las autoridades franquistas, que llegaron a amenazarla con quitarle la leche a las presas con hijos si no accedía a bautizarse. Cuando decidió que no podía asumir esa responsabilidad pero tampoco traicionarse a si misma, se tiró por una ventana. Los testimonios de las otras reclusas coinciden en que no sobrevivió al impacto, pero el director de la prisión bautizó su cadáver para declarar después que, en aquel momento, Matilde todavía estaba viva y había pedido el bautismo con su propia voz.
Todos estos y muchos otros episodios de la hitoria española reciente parecen mentira pero, para nuestra desgracia, han sido verdad.
"Los pozos de Arucasm en Gran Canaria, existen. Yo he estado allí de la mano de Pino Sosa, hija del alcalde socialista que fue sepultado en vida, con otros sesenta y tantos republicanos, también vivos, en un pozo que sus vecinos se apresuraron a bautizar como "Pozo de los gritos de las brujas... Todavía hoy, en la tapia del cementerio del Este -ahora llamado de La Almudena, en Madrid, donde fusilaron a casi tres mil personas en la inmediata posfuerra, hay flores encajadas en los agujeros que dejaron aquellas balas. Yo las he visto."
El corazón Helado. Almudena Grandes.
Y leyendo esto se me han puesto los pelos de punta y me han entrado unas ganas de llorar inmensas, porque uno sabe de estas historias, uno conoce que la guerra fue dura, que todas las guerras lo son, pero uno nunca acaba de creer que se pueda llegar a un grado tan grande de hijoputismo. Manda cojones, que a uno le dan ganas de hacerse apóstata solo por joderles la marrana.










trujo dijo
Estremecedoras historias. Aunque yo no me hubiera suicidado. Yo me habría bautizado.
No hay que ser muy listo para saber que el bautismo (a edades tardías) son un acto de fe, y si no la tienes, el bautismo no es más que te echen agua en la cabeza.
Pero claro, no me puedo meter en el papel de esa señora sin saber todas las circunstancias que la rodeaban.
Bonito tema pa un lunes..... ya me has amargado la semana.... GRASIA !!!!XD
_@_ö
14 Abril 2008 | 01:56 PM