AVECREM
Cuando era pequeña me tragaba todas las pelis de Charlton Heston. Todas sus apariciones bíblicas. Como Moisés me daba grima auténtica pero sobre las cuádrigas tenía su aquel. Nunca me gustó fisicamente. Parecía tener un leve paralís en la boca y andaba como ladeado, como si fuese patizambo.
El caso es que algunas películas serán siempre clásicos y las volveremos a ver, una y otra vez. Luego llegó su vena más ridícula interpretando un papel en un culebrón americano, a la sombra de la tremenda Dinastia, ¿lo recordais? y esas apariciones fastizoides defendiendo la venta de armas en EEUU con ese discurso reaccionario y conservador que mostraron una parte poco amable y bastante ridícula del personaje.
Pero a mi, cuando me hablan de Charlton Heston, me viene a la memoria el Avecrem. No lo soporto. Si hay algo que detesto sobremanera son esas pastillitas de color marrón que uno no sabe muy bien que coño contienen.
Y no digamos sus sucedaneos, las sopas, los cubitos maggie, las pastillinas Knorrrrrrrrrr, y todas esas comidas-polvo que me hacen dudar de donde provienen.
Jamás he utilizado AVECREM y no lo haré jamás. Lo juro por mis muertos y por quien haga falta. Me imagino que alguna vez me habrán dado gato por liebre pero mejor no me lo cuenten o asesino a alguién.
Todo tiene su explicación. Mi tía, hace muchos años, tenía un vecino que trabajaba en una de sus fábricas y un buen día llevó a su perro al trabajo. Nos contó que allí los huesos andan por los suelos, con los despojos, y todo aquello con lo que hacen las pastillitas de marras. Pues bien, el perro se comió uno de esos huesos y la palmó. Así, sin más. Nos contaba que entre los luesos había unos gusanos como lombrices y aquello me trastornó para siempre.
Asi que en mi casa se hace el caldito de pescado con pescado, y el caldito de pollo con pollo y así sucesivamente.
A lo que iba. Pues es ver a este tío y ya veo la pastilla de avecrem a tamaño gigante y todo por culpa de una película que hizo el menda. "CUANDO EL DESTINO NOS ALCANCE"
Una película apocalíptica, ambientada en NY en el 2022, vamos a la vuelta de la esquina, con una gran superpoblación y una gran falta de alimentos. No os voy a contar la peli. Solo deciros que la población se alimentaba de una especie de galletas aplastadas que echaban al agua para hacer sopa. El Heston este tenía que investigar un asesinato y éste le lleva a las galletitas de marras.
Yo solo me acuerdo de aquella cinta transportadora y las galletitas deslizándose sobre ella y de ahí, a la boca del pueblo. Al final resulta que las galletitas las hacían con la gente que moría. En definitiva, un asco de película sobre gente que se alimentaba de pastillas AVECREM.
Al final, él único recuerdo agradable que me queda de este tipo es su voz de doblaje en español, que desconozco quien era su poseedor, pero que siempre me deja clavada a la silla. Que voz más estupenda.












laluzenmi dijo
entre otras cosas, contienen pollitos aplastados, deshuesados y comprimidos. o eso me dijo el halconero de san javier mientras le daba un pollito a uno de sus halcones.
8 Abril 2008 | 12:38 PM