MICRORELATO
-Me doy cuenta de que ya echo de menos a mi exmujer y a mis hijas. No se crea que no, señor juez. Porque ahora llego a casa y no hay nadie. Ni está la cena hecha, como debe estar y servida en la mesa. Y ya no me plancha nadie las camisas ni me atienden. Que ahora me lo tengo que hacer yo todo señor juez. Que yo no se lo que me pasó porque yo creo que me cegué, pero es que hay cosas que un hombre no puede tolerar y esa mala puta me provocaba con su cara. Que un hombre puede beber cuando quiera y hacer lo que quiera, que pa eso es hombre. Y encima la perra bien que enseñó a las chicas, pa que me contestaran y se pusieran chulas. Pero pa chulo yo. Asi que hice lo que tenía que hacer. Le rebané el pescuezo y ellas intentaron defenderla. Asi que les di con la misma medicina y las descerrajé dos tiros de postas. Alguien tenía que darles una lección.
















Cata dijo
Es realmente acojonante lo parecido que es con la realidad...
17 Enero 2008 | 10:29 AM