MICRORRELATO
¡Hasta siempre Vladimir¡ Le susurró al oído con voz temblosora. El pánico le atenazaba las piernas y fue incapaz de dar un solo paso. El la miró a los ojos, con sorpresa, mientras Anuska apenas era capaz de contener las lágrimas. Ella no se iría.
Durante unos segundos él no supo que hacer. Reaccionó y una tristeza, honda y pesada, embargó sus ojos. La miró sin pestañear, intentando retener cada detalle para fijarlo en su memoria. Sabía que esa sería la última vez que la vería. Entonces se mezcló entre la gente perdiendose para siempre.








sinperdon dijo
La cara amarga del amor.
Globos, me ha gustado.
Besos
14 Noviembre 2007 | 10:57 AM