MICRORELATO
|
|
||
Entró arrastrando los pies en el camerino. Recogió sus pinturas, su nariz roja, y lo metió todo en aquella vieja maleta. Demasiado tiempo trabajando en aquellos teatros de mala muerte. Toda su vida arrancando sonrisas por cuatro duros sin que nadie fuese capaz de apreciar el arte que había en cada gesto. Ni una felicitación, ni una sola palabra de de agradecimiento.Cada noche salía al escenario y llevaba a cabo su función y los niños reían y aplaudían a rabiar, pero cuando se apagaban las luces se encontraba solo. Nunca una mano amiga, un cuerpo que lo acogiese. Toda una vida escondido tras sus pinturas y esa sonrisa postiza enorme ocultando sudrama. Pudo seguir así durante años, hasta esa misma noche.Aquel niño le miró fijamente y no se rió con sus bromas. Le miró a los ojos y no sonrió. Le acarició la mejilla y entonces el payaso dejó escapar una lágrima. Entonces supoque era el momento de dejarlo.
Esto lo escribí hace tanto tiempo que ya ni lo recordaba. Por si alguien se anima a seguir con otro microrelato.











sansar dijo
me he dado cuenta que tus relatos rezuman tristeza. Alguna razón, guapa?
bss
14 Noviembre 2007 | 10:43 PM